Hondureños lo lograron; ya están en Huixtla

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Viva México.- Con júbilo, en el parque central de Tapachula, Sergio, un fornido hondureño blandió las banderas de su país, México y Guatemala, que había amarrado en un madero y fue él quien dio el primer paso del inicio de la caravana en su segundo día por territorio mexicano.

A diferencia del primer día, los hondureños iniciaron la caminata a las 11:00 horas, bajo un quemante sol, con las familias que llevaban niños hacia al frente y hombres y jóvenes atrás, pero antes de partir, dos mujeres realizaron una oración frente al Museo de la Ciudad, para pedir que la caravana transcurriera en paz y sin ningún incidente.

Los hondureños se abrieron paso por la 8ª Sur, para luego tomar por la Calle Central que los llevó hacia la carretera federal 200, que los llevaría hasta Huixtla.

Denis Omar Contreras, uno de los voceros de la caravana, con un altavoz pedía a sus connacionales que no rebasaran la línea de seguridad que iba al frente, pero cuando ya habían caminado cuatro kilómetros, entonces las familias se rezagaron.

Poco a poco, los hondureños empezaron a diezmarse y la columna parecía interminable sobre la carretera federal y fue entonces que muchos de ellos empezaron a pedir ayuda de los automovilistas particulares y camioneros para subirse y alcanzar el municipio de Huixtla.

Algunos ya no podían y mejor se refugiaban bajo la sombra de algunos árboles y otros clamaban porque les regalaran agua, pero en el trayecto no había casas, ni poblados.

Fue después de caminar nueve kilómetros que los hondureños por fin alcanzaron el punto conocido como Viva México, donde se enlaza la vía federal número 200, con el libramiento que lleva hacia la frontera con Guatemala, donde pudieron respirar un poco, ya que la población los esperaba con comida y agua.

Un familia de nicaragüenses trasladó en su vehículo, tortas, agua y dulces para los niños, contó una joven.

Miembros de la parroquia de San Martín de Porres, de la diócesis de Tapachula, entregaron agua, dulces y frutas.

Una hondureña propietaria del restaurante para camioneros “La Güerita”, llevó agua de horchata de arroz para sus compatriotas. “Esto me conmueve”, dijo la mujer que era acompañada por su hijo, que contó que emigró de su país hace más de un lustro hacia Tapachula.

Las hermanas catequistas de la diócesis de Tapachula, arribaron a Viva México, con una camioneta con agua, medicinas y comida, acción que alegró a los hondureños que parecían estar rendidos por la temperatura de hasta 30 grados.

Pero entre el júbilo y la felicidad, a los pocos minutos, un hondureño de 25 años de edad, caía de una camioneta y su cuerpo quedó tendido en el kilómetro 282, cerca de la entrada al tiradero municipal del ayuntamiento.

Y es que antes de Viva México, los hondureños consiguieron que los camioneros y automovilistas particulares los subieran a sus unidades, con el fin de llevarlos hasta el municipio de Huixtla.

En camiones de limpia del ayuntamiento, en camionetas, en carros cisternas y tráileres, los hondureños se aferraban y festejaban el avance la caravana hacia el municipio de Huixtla.

A las 13:25 horas, los primeros hondureños llegaron a Huixtla, pero la retaguardia aun se encontraba a cuatro kilómetros hacia Tapachula.

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