Carlos Morales Vázquez amedrenta a empresario

0
102

• El alcalde fue enjuiciado a pagar multa, dictada por juez; y en respuesta, envía a Zorrilla Rabelo a “negociar por las buenas” para que le bajen el 80% al monto y al no aceptar, el secretario municipal dijo que por instrucciones del edil “utilizarían todos los medios para cambiar las cosas”; ayer mismo, en venganza, intentó cerrar un negocio del comerciante que lo denunció por no pagar la deuda

El verdadero rostro de Carlos Morales Vázquez está a la vista. Al alcalde de Tuxtla Gutiérrez no le gusta que lo exhiban y mucho menos que le ganen partidas legales, producto de su accionar traicionero y rapaz, lo que lo evidencia como un sujeto deshonesto. El poder lo ha mareado que a costa de lo que sea, busca venganza.
Hace apenas un par de semanas, en estas mismas líneas se dio a conocer la sanción que le aplicó el Tribunal de Justicia Administrativa al presidente municipal al negarse a pagar un adeudo por un servicio que ofreció un empresario local, cuya identidad aún no se puede revelar.
En respuesta, el alcalde a través de su dócil secretario municipal, Francisco Zorrilla Rabelo, intentó llegar a “un buen arreglo” con el empresario. Éste último ofreció bajar el 25 por ciento del pago que había dictado la sentencia. El secretario municipal pidió, por su parte, que fuera el 80 por ciento, una petición que raya en lo absurdo y alevoso. La forma y el fondo fue tomado como una actitud leonina e irracional.

La venganza, la intimidación
Es de destacar que el encuentro entre el empresario y el secretario municipal se efectuó en tres ocasiones. En dos de ellas, el funcionario trató de intimidar con el argumento de que “utilizarían todos los medios para hacer que cambiarán las cosas, si no aceptaba. Es una instrucción que traigo del presidente Carlos Morales”. Sin inmutarse, el empresario le respondió a Zorrilla Rabelo que si no había acuerdo, entonces se “respetaría la sentencia”.
El asunto no paró ahí, sino que fue una sarta de insinuaciones intimidatorias del secretario Municipal, a lo que el empresario le expresó, “que ojalá no fueran actuar como Fernando Castellanos, el que igual los quiso presionar abusando del cargo y de los recursos públicos, para obligar a qué se les retirara la demanda”.
La mañana del martes 3 de septiembre fue la última plática para tratar de acordar, pero ante la petición abusiva del representante del Ayuntamiento, no hubo arreglo.
Ese mismo día, por la tarde noche, un grupo de inspectores del Ayuntamiento arribó a uno de los negocios del empresario aludido con la consigna de clausurarlo. Lo que pasó fue que éste estaba cerrado porque justo los días martes no abre. Pese a ello, por más de una hora, los inspectores aguardaron, aunque tuvieron que retirarse.
Esta postura, que demuestra el abuso de poder del alcalde y, lo exhibe que lejos de pagar los servicios que solicita y de cumplir con lo que le demanda la ley, Carlos Morales arremete contra un negocio del empresario que lo demandó y ganó por la vía legal.
El Tribunal de Justicia Administrativa le ha aplicado varias multas a Carlos Morales Vázquez, pero el edil se siente intocable, no respeta autoridad alguna y por lo mismo de manera inconcebible, no acata la sentencia que le aplicó el Tribunal de Justicia Administrativa.
Así se las gasta Morales Vázquez abusando de su cargo y usando indebidamente los recursos públicos. Le falta entender a él y a su compinche Zorrilla Rabelo, que no son intocables, ni ahorita y mucho menos después del cargo público que ostentan; no olviden que “Dios” les dará su justa recompensa en el tiempo adecuado.
Carlos Morales se olvida que el gobernador Rutilio Escandón Cadenas ha sentenciado que “nadie por encima de la Ley y nadie abusando de la Ley”. Por si no lo sabe el edil Tuxtleco, en Chiapas hay un gran conocedor de la ley y un convencido de las instituciones; se llama Rutilio Escandón y en la misma tónica están los poderes Legislativo y Judicial.

Deja un comentario